¡Ay....esos celos!

¡Oh mi señor, Cuidado con los celos! Son el monstruo de ojos verdes que se burla de la carne que lo alimenta. William Shakespeare.

  • Los celos, en contra de lo que podría parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios o guiones de películas, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona.
  • Los celos son un conjunto de sentimientos y actitudes, que surgen cuando creemos que podemos perder algo muy importante para nosotros (amor, imagen social, profesional, poder, etc.).
  • Surgen también cuando percibimos que nuestra pareja (amigos, familiares, jefe, etc.) le da a otras personas, lo que queremos sólo para nosotros (amor, tiempo, compañía, atención)
  • Los celos en general están hechos de un cóctel compuesto por diferentes elementos tóxicos, entre los que se encuentran el miedo, la envidia, la rabia, la inseguridad o el dolor.
Los celos de pareja surgen cuando creemos que nuestra relación está siendo amenazada y se desata en nosotros el miedo a la pérdida.


Esta amenaza puede ser real o imaginaria y la respuesta de la persona que siente celos puede ser adecuada o inadecuada.
Si existe una amenaza real que puede hacer peligrar nuestra vida de pareja es normal que aparezcan los celos. ¿Te has parado a pensar cuál es la misión de los celos en este caso?
 Los celos aparecen para que te decidas a hablar con tu pareja, para que le expongas de manera adecuada cómo te sientes y abordes desde tu papel de adulto lo que está pasando con el fin de tomar una decisión lo más inteligente para ti.




Si tus episodios de celos son constantes y están infundados, debes averiguar qué parte de ti está gritando desde tu interior que la sanes. 
Esa reacción exagerada que tienes es la prueba de que algo no va bien en ti misma. Te está afectando física, emocional y mentalmente. No puedes vivir con ese miedo permanente a perder a tu pareja.
Conocer cómo funciona el mecanismo de los celos y qué los desata no es suficiente. Debes reconocer que tienes celos y aceptar este sentimiento. Si lo niegas querrás mostrar al otro como culpable de algo que es tuyo. Debes revisar tus pensamientos, las emociones que te provocan y las acciones que llevas a cabo.


Tú eliges si quieres vivir alrededor de la cadena de los celos o si deseas ser libre y vivir el amor en plenitud con otra persona.
Relativiza las cosas y mantenlas en su justa perspectiva. Quizá los celos te visitan por una falta de autoconfianza, los traes como un lastre de alguna relación pasada en la que hubo engaño o proceden de experiencias familiares.

Revisa las otras parcelas de tu vida donde también sientas celos porque puedes sacar patrones de pensamiento y pautas de comportamiento habituales. Una persona que siente celos de su pareja de manera recurrente suele ser celosa también en otras áreas de su vida.

Si piensas que tu relación de pareja merece la pena, en tu mano está el resolver los celos. A modo de pautas, puedes seguir, las siguientes recomendaciones:
  • Mejora tu comunicación íntima
  • Trabaja tu autoestima.
  • Deja de compararte con los/las demás.
  • Confía en el/la otro/a.
  • Quiérete y no te abandones, ya que los celos te secuestrarán.


Demuéstrale tu amor con actos. Y quiérele sin condiciones.

Comentarios

  1. El tema de los celos siempre me ha parecido muy duro y se de lo que hablo. Me gustó mucho el post amiga. Un abrazo, Elena

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