¿Y tú, Quieres o Amas?



Amar a los demás es el camino que lleva a los seres humanos a la felicidad.
Este concepto se remonta muy atrás en la historia de la humanidad y ha sido objeto de estudio por parte de filósofos, pensadores y más recientemente psicólogos. Y aún así seguimos sin haber aprendido a hacerlo bien.

Somos ignorantes emocionales y vamos por el mundo sin saber gestionar nuestra vida emocional. Es un aprendizaje que se nos resiste y sin embargo hemos sido capaces de aprender y llevar en nuestros genes otras emociones que nos generan negatividad e insatisfacción, tales como la desconfianza, el victimismo, el odio, el rencor…

En la historia del Principito (de Antoine de Saint Exupéry), leemos algo con lo que pode ilustrar este tema muy gráficamente:
“Te amo”, dijo el principito.
“Yo también te quiero”, dijo la rosa.
No es lo mismo, respondió él…


Querer es tomar posesión de algo, de alguien, es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, compañía…


Querer es esperar, es apego a cosas y a personas desde nuestras necesidades.
Si quiero a alguien tengo expectativas, espero algo y si la otra persona no me  da lo que espero sufro.
Querer es un acto egoísta.

Sin embargo Amar es un acto altruista, pues consiste en dar, siendo un fin en sí mismo. Amamos cuando experimentamos plenitud. Cuando uno ama no culpa, ni juzga, ni critica ni se lamenta.
Amar es un sentimiento desinteresado, es darse por completo desde el corazón. Por esto el amor nunca será causa de sufrimiento.

Amar de verdad es sinónimo de profunda sabiduría. La paradoja es que el Amor beneficia primeramente al que Ama, no al Amado; así el Amor sana, revitaliza la mente y el corazón de quién lo genera. Por eso recibimos tanto cuando damos.
¿Cómo podemos saber si hemos aprendido a Amar?


Pues echaremos un vistazo primeramente a la forma en que nos comportamos con los demás. Las relaciones que mantenemos con las personas que forman parte de nuestra vida es un reflejo de la relación que estamos teniendo con nosotros mismos.

Debemos aprender y ser lúcidos para darnos cuenta de que lo que le hacemos a los demás nos lo hacemos antes a nosotros mismos.
Los seres humanos emanamos Amor cuando nos liberamos de todas nuestras limitaciones mentales.

Se dice en el Principito que: “El Amor es lo único que crece cuando se reparte”. Vamos a abrir nuestro corazón  a Amar y a dejarnos Amar.



Comentarios

  1. Como siempre explicas muy bien los conceptos y estos de querer y amar han quedado bien diferenciados. Desde nuestra mentalidad occidental somos más de querer que de amar, generalmente, decimos "Te quiero" con un sentido de te quiero para mí. Quienes sienten un amor en el sentido que lo defines son, especialmente, las madres, aman de forma incondicional. Mientras leía tus argumentos sobre el sentimiento de amar, me recordaba la espiritualidad de las culturas orientales que son capaces de ser más profundas en sus sentimientos que nosotros. Nos queda mucho que aprender sobre sentimientos y relaciones. Gracias por tu aportación, me ha encantado.

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  2. Lo de querer y amar es un poco complejo, tu lo explicas muy bien pero para mi es muy dificil, tendre que aprender espero que me enseñes.Yo ,, tu ya me conoces, quiero de una forma que me daña, intento dar todo a los demas y yo no miro por mi, intento agradar a todos y me olvido de mis necesidades y segun lo que tu dices eso no es amor, para mi es a veces una pesadilla, una presion, asi que siguiendo tus consejos intentare ser mas feliz yo y querer a los demas de una manera sana. Espero que me enseñes tu camino, Gracias por darme pautas, lo haces muy bien.Mercedes.

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