Aprender a pedir.


La mayoría de nosotros tenemos con "pedir lo que necesitamos", una asignatura pendiente. Ya sea por nuestra cultura, por nuestra manera de ser o por miedo, no nos resulta fácil.

Solemos anteponer las necesidades de los demás a las nuestras y esto es un signo de baja autoestima. Hay quien llega incluso a decir: No necesito nada mientras los demás estén bien, pero ...

Las personas con las que nos relacionamos no están ahí para adivinar nuestras necesidades, nuestros pensamientos. Y por eso pedir, indicar, solicitar con seriedad y calma es lo más normal y efectivo.


Pedir lleva implícito comprender que el flujo dar-recibir es el que sostiene la vida y por lo tanto si nos cerramos a "pedir" nos cerramos a ambas acciones, a dar y a recibir.
Aprender a pedir nos posicionará en un lugar distinto, un lugar que nos permitirá relacionarnos de una manera más fluida y sana.
Muchas veces quien tiene que entregar, no sabe a quién, cuándo, cómo o de qué manera. Por eso, si le simplificamos el camino nos lo agradecerá.

Nos suele incomodar que los que nos rodean no se den cuenta solos de nuestras necesidades, pero ¿y nosotros?, ¿advertimos siempre las necesidades de los demás?

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO PEDIR?
Pensamos que es una deficiencia y sentimos miedo al rechazo o de que se utilice nuestra necesidad de ayuda en nuestra contra. Aprender a pedir cuando necesitamos y no generar constantes expectativas de que los demás se den cuenta solos, puede ser un signo de fortaleza emocional y debemos practicarlo.
Lo primero que debemos hacer es diferenciar entre necesidad y deseo, ya que a veces pensamos que las necesidades son simples deseos, y así identificadas nuestras necesidades nos plantearemos de una forma más sencilla el "Aprender a pedir". 
 Todo el mundo tiene derecho a pedir lo que quiere y si nos resultara difícil deberemos trazar un plan de acción en el que tendremos en cuenta:
  • - El lugar y el momento adecuado.
  • - Expresarnos de una forma clara y sencilla en la que incluyamos pensamientos y sentimientos.
 Lo que nunca deberemos hacer para "pedir" es utilizar indirectas o agresiones solapadas, no deberemos nunca culpabilizar a la persona a la que pedimos.
Aprender a pedir es la mejor manera de obtener lo que deseas.
Ahora me toca pedir a mi.
 Y yo te pido que dejes algún comentario y así refuerzo mi tarea de aprender a pedir ;
¿Qué te parece?

Comentarios

  1. Gracias! Sigue compartiendo con nosotros. Es muy útil.

    ResponderEliminar
  2. A mi me cuesta mucho menos pedir para los demás que para mí. Es verdad que tiene que ver con la autoestima. Cuando pido algo que necesito, ya sea agua en un restaurante o atención para resolver algo con la administración, me siento mejor. ¡¡¡No te queda trabajo ni nada para enseñar a pedir!!!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es tan difícil como parece, con perseverancia, motivación y las herramientas adecuadas, es sencillo.

      Eliminar
  3. Estoy dispuesta a hacerlo, me gusta ese trabajo. Gracias por hacer el comentario.

    ResponderEliminar
  4. Es importante reflexionar sobre este tema, no estamos acostumbrados a pedir, sólo a desear que los demás "adivinen" que queremos en cada momento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es para nosotros y para los demás. Debemos aprenderlo, nos será de gran ayuda en las relaciones con los demás.

      Eliminar
  5. pedir cuando no hay una relación emocional es saludable, pero si la hay, es falta de comunicación o en el peor de los casos de interés de la otra persona por nosotros o al revés.
    pero siempre se puede pedir hablar más, creo no se habla, a veces por falta de interés, por creer que ya lo sabemos todo o miedo a discutir,
    el lado oscuro de conocer mucho a una persona, de saber que desea, es que puede acabemos sin desear pedir ni que nos pida nada más. supongo soy ácida espero me disculpes.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares